Top 5 que arruinan tu pérdida de grasa (y cómo combatirlo)

La pérdida de grasa es un tema que trae de cabeza a muchos de nosotros. Lo último que necesita una persona que se esfuerza en mantenerse en forma y se está cuidando a diario es encontrarse con esa grasa (a veces acumulada) que descompensan la figura.

Expongo aquí el top 5  de los errores más comunes a la hora de reducir centímetros de grasa y alternativas para combatirlos.

Estos son  los principios básicos contra la pérdida de grasa, pero hay que señalar que reducir la grasa (sobre todo la que nos referimos a grasa localizada) es un arduo proceso lento y largo. Vamos por partes e intentaremos adaptarnos a estos cinco consejos de forma progresiva para empezar el proceso de cambio.

1. Reducción drástica de las calorías (o no comer suficiente comida)

 Reducimos la cantidad de comida con la idea de cuanta menos comida, más pérdida de grasa. Definitivamente eso NO es cierto. Se debe reducir calorías, pero nunca repentino y no más del 20% . Cuando hacemos esto, el cuerpo se pone en alerta, pues asume que hay un déficit de alimentos y almacena las calorías que comemos en forma de grasa, además de la ansiedad que generamos hasta que llegamos a la siguiente comida.  En lugar de comer menos cantidad de todo, distribuye de manera óptima los alimentos que comes: intenta saciart con fruta, verduras crudas, cocidas o a la plancha, ensaladas y come entre 5 o 6 veces al día pequeñas cantidades de comida para no llegar con un hambre voraz a la siguiente comida.

2. Demasiado ejercicio

Otro ejemplo de lo mismo. Creemos que si quemamos más calorías, perdemos más cantidad de grasa. Es un riesgo de lesiones y de sobreentrenamiento. De nuevo, eso No es cierto.

El plan de entrenamiento debe combinar ejercicio aeróbico y anaeróbico, es decir, cardio (caminar, bicicleta, correr, nadar) y tonificación (fuerza, body pump, pesas). Combina estos ejercicios en función del tiempo que tienes disponible y asegúrate de descansar entre sesiones. De nada sirve pegarte la paliza el lunes y no volver a hacer ejercicio hasta el sábado. Créeme, no funciona. Al igual que la alimentación, distribuye a lo largo de la semana el deporte, y concéntrate en esforzarte durante tu sesión de entrenamiento. Asegúrate de que terminas cansada tras tus 45 minutos de cardio o tonificación.

3. Inconstancia

Cuando me invitan a tomar un café, a salir a hacer algo y me llaman de imprevisto, me cuesta un poco decir “es que tengo que entrenar” porque la mayoría de la gente no lo entiende. Me ha costado mucho mejorar en las actividades que hago, y todo ha sido gracias a un buen plan de entrenamiento, unas pautas mejoradas en la alimentación, y mi constancia.

Los retos que te planteas, ya sean a nivel físico, deportivo o nutricional, procura que sean realistas con tu estilo de vida. Hay personas que realmente andan muy justas de tiempo. Entiendo el esfuerzo que supone ir al gimnasio cuando has llegado de trabajar a las tantas…pero, ¿qué tal si te propones hacer ese esfuerzo un solo día a la semana? Puedes complementar el entrenamiento durante el fin de semana y habrás cumplido tus expectativas. Recuerda que incrementar poco a poco la carga de trabajo te asegura una trayectoria larga en el tiempo. Mejor empieza por menos y hazlo, cumple con ello, pero a lo largo del año.

what your body likes and dislikes

4. El tiempo perdido en el gimnasio (o cuando entrenamos)

Vamos allí, a nuestra sala de máquinas superando la vergüenza, el contacto con los musculados, nuestra toalla y bidón de agua a juego con nuestras zapas, hacemos nuestro entrenamiento y ¡vaya! no veo resultados. En términos de entrenamiento, cuando ponderamos las sesiones que hemos hecho durante la semana, vemos que haber subido fotos a Facebook en el gym, o wassapear mientras corríamos en la cinta han dado como resultado acabar igual que estábamos.

Maneras fáciles de mejorar esto:

  • Mantenerte concentrado durante el ejercicio. Deja el móvil, los selfies y céntrate en la actividad.
  • Si vas a entrenar con amigos, que sean serios y cumplidores. No vais de cháchara, vais a sudar y esforzaros.
  • Respeta tus periodos de descanso y ajústate al entrenamiento que tengas.
  • Checkea tus progresos y tus resultados en un diario. Eso hará que sientas que tienes un reto contigo mismo que debes cumplir.

5. Paciencia

Hoy he comido bien, ¿dónde están mis 6 cuadraditos en el abdomen? Tu cuerpo es una máquina increíble y puede cambiar de diferentes maneras, pero debes respetar su tiempo para ello. Nada sucede de la noche a la mañana. Primero, acepta los progresos que alcanzas, sean grandes o pequeños. Si pretendes perder 5kg y pierdes 1kg, asume este pequeño paso como un avance más, no como una decepción. Segundo, debes marcarte metas realistas. Una vez hayas comprendido el tiempo que te va a llevar re-educarte, adoptar nuevos hábitos, superar decepciones y asumir pequeños logros, habrás llegado al principio de tu logro.

Como decía al principio, es un proceso largo, por eso debes hacerlo lo más agradable que puedas. Y si, también, DEBES DISFRUTAR de ello. Para que siempre veas mejoras, para que siempre sigas cuidándote. Puedo decirte con total sinceridad que cuando haces este proceso ameno, no dejas de ver resultados óptimos y eso hace que tu día a día sea mejor.

suspira

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s