ALIMENTACIÓN, EJERCICIO Y LA ANSIEDAD

Es muy positivo cuidarse por dentro y por fuera especialmente por el bien de nuestra salud.  Pero el cuidado no viene de un lado único (ejemplo, solo alimentación o solo ejercicio) sino que se unen varios hábitos (en este caso los dos) para darnos buenos resultados en nuestra rutina.

ejemplo alimentacion

Las dos próximas entradas las voy a dedicar rutinas de alimentación y ejercicio, muy fáciles de seguir y asequibles para todo el mundo. ¿Empezamos? Hoy toca alimentación.

 Antes que nada me gustaría aclarar que no soy nutricionista ni dietista  pero en esta entrada me gustaría escribir sobre mi experiencia, mi rutina y lo que a mí me funciona en cuanto a alimentación.

En mi caso, sigo lo que se llama dieta disociada, que básicamente consiste en separar los hidratos de  las proteínas en las comidas. Por ejemplo, no suelo mezclar patatas con carne o pasta con proteínas sino que a lo largo de la semana voy tomando estos nutrientes por separado. Esto no significa que excluya una lata de atún por ejemplo en la pasta, o que un día no tome filetes con patatas, pero no es la norma.

Por otra parte una de las claves más destacadas es que tomo un único plato. No como primero, segundo y postre. Al comer solo un plato creo que tomo una cantidad más justa a mis necesidades, ya que cuando como más platos suelo llenarlos (o casi llenarlos) de cada una de las comidas. De esta forma, me como sólo lo que cabe en el plato y nada más. Siempre termino con una rebanada de pan con aceite y un poco de queso o de jamón de york si me he quedado con hambre.

Otro consejo que os daría es que dejéis hechas las comidas y las cenas, o al menos, programadas. Las improvisaciones no son buenas, sobre todo si llegas con hambre a casa, ya que coges cualquier cosa para comer. Tener la comida lista te ayuda a la hora de planificar el menú de la semana y te obliga a ver o a pensar en lo que estás comiendo.

Los desayunos los suelo tomar caseros con postres que hago yo misma, sin azúcares ni harinas refinadas. Utilizo dos o tres claras de huevo, un poco de proteína, copos de avena o incluso un poco de harina de avena, semillas de chía, edulcorante y en alguna ocasión un poco de miel. Los suelo hacer en tortitas, panquecas, flanes o bizcochos. Además siempre tomo una buena taza de café con leche desnatada o leche de soja, edulcorante y dos galletas integrales si el desayuno no lleva hidratos. No a cabo de decir que no mezclo proteínas con hidratos???!!!!! En el desayuno añado hidratos porque hago ejercicio por la mañana y he notado que me siento mejor si tomo hidratos. Hubo una temporada que sólo tomaba protes desayunando y me quedé más delgada, pero al terminar de hacer deporte me daba un bajón bastante grande. Me recomendaron tomar hidratos antes del ejercicio y la verdad es que me va mejor.

A media mañana siempre tomo algo. Si no lo hago, a la una de la tarde me da un hambre terrible y mucha ansiedad. Si no tengo hambre lo tomo igualmente. Ya os digo que hago ejercicio por la mañana, así que cuando acabo de ducharme me suelo comer una barrita de proteínas. Si estoy en casa me preparo una macedonia, un plátano con miel o canela o medio vaso de leche con cereales. Con esto aguanto hasta la hora de comer.

En las comidas, como ya he dicho, como un solo plato y llevo dieta disociada. Como absolutamente de todo y me gusta todo, todo, todo. No mido las cantidades y termino cuando estoy totalmente saciada. Sí presto atención a la cantidad de pan, que suele ser una rebanada de pan normal (multicereales, integral o blanco, según lo que tenga por casa) y una rebanada de pan wasa. Algunas veces como una rebanada más de pan tostado integral. No suelo tomar postre porque con un poco de queso ya que me quedo saciada.

Para comer bebo agua o mosto sin alcohol light  y para cenar un vaso de vino tinto.. Nunca tomo bebidas con gas a menos que haya salido a tomar algo y cenemos en plan tapas…pero eso es una vez cada mil años. Cero bebidas gaseosas y 2 o 3 litros de agua diarios.

Entre la comida y la cena hago dos tentempiés: merienda y precena. La merienda es igual que a media mañana y la precena es tomar algo  más o menos sano sobre las 8 de la tarde, como unas tortitas de arroz o a veces una pieza de fruta. La razón de la precena es que llego a casa muy tarde y hasta las 22.30 como pronto no ceno. Por no llegar con tanto hambre y ansiedad, me tomo algo antes y así saciar un poco las ganas de comer.

Para la cena, 5 días a la semana cae ensalada y la acompaño de chuletas de sajonia, salchichas a la plancha, tortilla, lacón o un sandwich mixto. Otras veces tomo verduras salteadas de las que vienen preparadas. Sólo mido el pan en la cena y aquí sí tomo postre, que puede ser un yogurt o aveces incluso  unas natillas.

Como veis, no sigo una dieta hipocalórica ni paso el día midiendo cantidades. Obviamente, las trampas tipo natillas para cenar, precenas o pan de más es ocasional. Pero cuando lo tomo, lo tomo sin remordimientos.Es muy positivo cuidarse  pero es cierto que no vivimos por y para nuestro cuerpo, por lo que podemos saltarnos un día la dieta y comer lo que nos apetezca, ¡por qué no! Si un día te apetece tomar chocolate, pues hazlo! Lo importante es que esas trampas no sean la norma sino la excepción. Para la rutina debemos buscar alimentos que nos quiten la gusa y que la dieta no sea una tortura, por el bien de nuestra salud, pero podemos tener nuestros caprichos.

 Hasta aquí la rutina general que llevo en mi alimentación. Seguimos con rutina de ejercicio y ansiedad en la próxima.

Hasta la próxima!!!

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